A prueba el Nissan Leaf , segunda generación

El modelo Leaf de Nissan ve la luz por primera vez en 2017 y con ello revolucionario al ser eléctrico 100% siendo el más popular. Su evolución ha tenido que ver con su gran acogida en el mercado y ahora llega su segunda generación.

Esta nueva generación, según nos comentaban tiene un nuevo reto y es convencer a los clientes fieles al vehículo de combustión interna para que prueben y conduzcan un vehículo cien por cien eléctrico.

En el momento de Nissan presentar su nueva propuesta antes de su venta ya tenía más de 10.000 reservas.

Se puede señalar que en cuanto su batería, tecnología, motor eléctrico o diseño, lo que le queda de la anterior generación es el nombre de su modelo : Leaf

Dentro, el Nissan Leaf nos sorprende al tener un habitáculo de mayor calidad que el de su anterior generación. La versión de prueba era una gama alta y los materiales utilizados mejoran respecto al anterior. Asientos de cuero, salpicadero en piel sintética y ribeteado de color azul.

La calidad de la pantalla del sistema de infoentrenimiento Nissan Connect ha mejorado – por fin se ha modernizado, siendo compatible con Apple CarPlay y Android Auto, a la altura de la industria – y la instrumentación combina un velocímetro analógico con una pantalla TFT de muy buena lectura y alta resolución.

La longitud de este vehículo de segmento C es de 4,49 metros y a nivel de espacio cuanto maletero se refiere, tiene una capacidad de 450 litros siendo muy aprovechable. A este buen maletero se une un buen aprovechamiento del resto del espacio interior, con huecos portaobjetos al nivel de sus rivales generalistas del segmento C.

Mediante la app Nissan Connect EV podemos programar su recarga o la climatización desde nuestro smartphone.

El nuevo Nissan Leaf hace gala de una nueva batería. Esta batería de iones de litio tiene 40 kWh de capacidad y ha sido desarrollada por Nissan. Esta batería tiene una capacidad un 25% superior a la batería de 30 kWh que llevaba el “mejor” Nissan Leaf de primera generación. Va asociada a un motor eléctrico de 110 kW de potencia – 150 CV si prefieres las unidades tradicionales.

Este motor eléctrico acciona el eje delantero y tiene la potencia de un compacto diésel de buenas prestaciones, y es capaz de ofrecer un par motor instantáneo de 320 Nm, a 0 rpm y nada más tocar el acelerador. Aunque el Nissan Leaf pesa 1.580 kilos en orden de marcha – con conductor y equipaje de 7 kg – es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 7,9 segundos. La batería está refrigerada por aire, y sobre el papel, permite una autonomía máxima de 378 km según el ciclo NEDC – considerado ya poco fiable, anticuado e irreal. Por suerte, hay cifras WLTP.

Los acabados topes de gama puede montar llantas de 17 pulgadas con neumáticos de perfil bajo. No serán los mejores si queremos maximizar su autonomía eléctrica.

El ciclo WLTP es más realista y tiene fases de conducción a alta velocidad sostenida, aproximándose a la conducción media de un europeo. Según este ciclo, las versiones Visia del Nissan Leaf poseen una autonomía de 285 km, conformándose el resto con 270 km. En el ciclo urbano WLTP la autonomía máxima es de 415 km – sí, sus cajas de cambio de una única marcha provocan que la conducción urbana y mixta sea mucho más favorable para su autonomía. Sobre el papel, el coche consume una media de 14,6 kWh/100 km. De su recarga os hablaremos después con más detalles.

A prueba el Nissan Leaf , segunda generación

Nissan Leaf

El Nissan Leaf tiene el clásico comportamiento de coche eléctrico. El par motor es instantáneo desde las 0 rpm y los 0 km/h, acelerando con mucha contundencia y eficacia. Su respuesta es excelente en velocidades legales, suavizándose de ahí en adelante. Aunque pesa casi 1.600 kilos, no sentimos que falte potencia para realizar adelantamientos en carreteras secundarias o en circulación urbana. Nuestro coche estaba calzado con neumáticos Michelin Pilot Sport 4. Unidos a un tarado más firme de la suspensión que el de su antecesor, el resultado es un paso por curva francamente bueno.

La autonomía real de un eléctrico es muy sensible tanto a la temperatura como al estilo de conducción que tengamos. Tenedlo muy en cuenta.

La dirección ha mejorado en tacto con respecto al primer Nissan Leaf. Si nos olvidamos del hecho de que su motor es 100% eléctrico, su dinámica no es inferior a la de cualquier rival del segmento C. Pero nunca podemos olvidar que en todo momento hemos de vigilar la autonomía de sus baterías, algo con lo que todo propietario tendrá que vivir a diario. Nuestra prueba transcurrió por autopista y carreteras secundarias, estas últimas con muy fuertes elevaciones y orografía complicada. En total fueron unos 170 km de prueba, tras los cuales agotamos el 75% de la carga de la batería.

En defensa del coche hemos de decir que no practicamos una conducción eficiente o lenta, sino que buscamos explorar sus prestaciones. Haciendo un mejor uso de la frenada regenerativa, a velocidades más pausadas y en una orografía menos desafiante, estoy seguro que se pueden conseguir autonomías cercanas a los 270 km WLTP anunciados por la marca. Una buena forma de hacerlo es haciendo uso del sistema e-Pedal del Nissan Leaf. Es una de las principales innovaciones de esta nueva generación. Con esta función activada, el coche puede conducirse exclusivamente con el pedal del acelerador.

El uso del sistema e-Pedal es intuitivo, especialmente para una conducción urbana. Solo en maniobras resulta complejo, obligándonos a pensar lo que estamos haciendo.

El e-Pedal se aprovecha al máximo del sistema de frenada regenerativa del coche – las baterías se recargan mientras deceleramos o frenamos, un sistema presente en híbridos y eléctricos – y nos permite llegar a detener el coche soltando al completo el pedal derecho. Piensa en una especie de freno motor que llega a parar al completo el coche. El freno de servicio sigue estando disponible, pero si planeamos nuestras maniobras con suficiente antelación, apenas lo tocaremos. Solo en maniobras de aparcamiento puede llegar a ser contraintuitivo, y es en las que recomendamos desactivarlo.

Otra de las novedades del nuevo Nissan Leaf es el sistema ProPilot de conducción semi-autónoma. Es esencialmente un control de crucero adaptativo combinado con un asistente de mantenimiento de carril, un sistema que la marca ha decidido lanzar en su buque insignia tecnológico. Funciona de forma satisfactoria, obligándonos – eso si – en todo momento a mantener nuestras manos sobre el volante. Todos los Nissan Leaf equipan de serie el Escudo de Protección Inteligente, un conjunto francamente completo de sistemas de seguridad activa que mejoran la seguridad de los ocupantes.

Entre los sistemas equipados de serie se incluye un sistema de frenada autónoma con detección de peatones, avisador de cambio de carril, reconocimiento de señales de tráfico, avisador de vehículos en puento muerto, detección de fatiga o alerta de tráfico cruzado. El sistema ProPILOT solo se puede equipar en las versiones N-Connecta o Tekna, siendo estas últimas el tope de gama en la gama Leaf. Lo mismo ocurre con las cámaras de visión en 360 grados, reservadas a los dos acabados superiores – de los cuatro que componen la gama Nissan Leaf: Visia Acenta, N-Connecta y Tekna.

Quiero un Nissan Leaf:  ¿cómo lo recargo?

La recarga del Nissan Leaf se realiza mediante una portezuela frontal, situada sobre el emblema de Nissan. En el coche se incluye un adaptador de viaje, a una toma de corriente tipo Schuko – los enchufes que tenemos en casa. Una carga completa de la batería demoraría prácticamente un día con este sistema. Por ello es mucho más recomendable instalar en casa un Wallbox, una toma de corriente de 6,6 kW de potencia que cargará la batería al completo en 7,5 horas mediante un cable tipo “Mode 3”. Son las tomas de corriente gratuitas que podemos encontrar también en algunos hipermercados.

Nissan gestiona la instalación de un wallbox en tu casa o garaje comunitario. El coste puede rondar los 1.500 euros entre equipo e instalación.

La recarga rápida del coche se lleva a cabo mediante un cable ChaDeMo, conectado a un cargador de 50 kW de potencia. Estos cargadores no son demasiado comunes, pero por ejemplo se pueden encontrar en algunos concesionarios Nissan, y son el objeto de inversiones por parte de grandes operadores del mercado energético. Conectado a esta fuente de corriente continua en apenas 40 minutos habremos recargado la batería del Nissan Leaf hasta el 80%. Por el momento, lo más sensato parece la instalación de un wallbox en nuestro garaje comunitario – 100% legal, sin necesidad de autorización previa – o vivienda individual.

El Nissan Leaf ya está a la venta. Por su precio, por su autonomía, por sus capacidades y por su equipamiento, es hoy por hoy la mejor opción de  coche eléctrico en líneas generales.

Author: Redaccion

Share This Post On

Submit a Comment

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies